antecedentes 1968 1975

El origen del Movimiento Gay en España se remonta a finales de los 60, un cambio de década caracterizado por la agitación social. Revueltas estudiantiles en París durante Mayo del 68. Protestas en EE.UU contra la guerra de Vietnam mientras el Movimiento por los Derechos Civiles avanza imparable – a pesar de las muertes de Kennedy y Luther King durante ese mismo año. La primavera de Praga y la posterior represión soviética. La brutal matanza de estudiantes en la mexicana plaza de Tlatelolco. El otoño caliente italiano. Las movilizaciones laborales del 72 y del 73 en Gran Bretaña.

Durante finales de los 60 y principios de los 70, Occidente asistió a un relevo generacional convulso. Los babyboomers de la postguerra, con una formación educativa muy superior a la de sus padres pero sin compartir los valores de éstos, irrumpieron en escena forzando cambios en una sociedad – tan impregnada en convencionalismos – que les hacía sentir encorsetados. El cambio de mentalidad que propugnan está en el origen del Movimiento Gay en España.

Las presiones por el cambio llegaron desde distintos movimientos sociales, incluyendo los del colectivo gay, feministas, ecologistas y corrientes artísticas y culturales, que convergieron en esta suerte de primavera occidental.

Esta oleada de protestas también llegó, aunque de modo más moderado, a una España franquista que, si bien había iniciado una cierta apertura en lo económico, seguía anclada en su conservadurismo en lo social. Las voces discordantes de estudiantes, trabajadores, feministas y de grupos homosexuales (que serán el origen del movimiento Gay en España), entre otros muchos, recibían siempre la misma respuesta por parte del régimen: represión y censura.

Muestra de ello es la Ley sobre Peligrosidad y Rehabilitación Social, redactada en el 68 y aprobada en el 70. Ésta fue concebida para controlar a todos los elementos considerados “antisociales”. La extensa lista de elementos antisociales incluía la homosexualidad, la venta de pornografía, a los inmigrantes ilegales, la mendicidad… todo aquello que pudiera considerarse amoral o peligroso socialmente bajo el criterio de un régimen nacionalcatólico.

En la práctica, esta ley se usó, junto con el delito de Escándalo Público, para la represión de transexuales y homosexuales durante la última etapa del franquismo. Una represión que podía ir desde la imposición de multas hasta penas de cinco años en cárceles o centros psiquiátricos, sin habeas corpus.

Armand de Fluvià, uno de los fundadores de la Agrupación Homófila para la Igualdad Sexual (AGHOIS), organización que representa el origen del Movimiento gay en España, lo describía en una entrevista para la Revista Española de Investigaciones Sociológicas (REIS) (2001) del siguiente modo:

«Los homosexuales en el año 70, en plena dictadura, eran un “peligro para la sociedad”. Éramos unos “enfermos mentales” y unos “posibles delincuentes”… se nos podía aplicar el código penal por el delito de escándalo público porque […] los magistrados consideraban siempre que la homosexualidad [de] por sí ya era una cuestión de escándalo público”. A los homosexuales se les juzgaba siempre porque un homosexual era un “corruptor de menores” por definición. Y además, éramos unos “viciosos”, unos “perversos invertidos” y para la iglesia también, y todavía lo seguimos siendo, unos “pecadores”».

Durante aquellos años, era común que hubiera grupos homosexuales que se reunieran en pisos privados. En el caso barcelonés, al contrario de lo que ocurría en otras ciudades, estas reuniones tenían un marcado componente de lucha social y demanda de cambio. La Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social fue la gota que colmó el vaso. En 1970 se creó la Agrupación Homófila para la Igualdad Sexual (AGHOIS), en Barcelona. Fue la primera organización en defensa de los derechos de la comunidad gay y lesbiana de España. Pasó a denominarse Movimiento Español de Liberación Homosexual (MELH) y a contar, incluso, con grupos en Bilbao y en Madrid.

AGHOIS, luego MELH, se mantuvo muy beligerante contra la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social (que lograron suavizar), organizaba reuniones semanales en las que se debatía sobre los problemas del colectivo gay, estableció contactos con organizaciones similares de otros países e incluso, logró publicar una revista también llamada AGHOIS. Gracias al apoyo de la revista francesa Arcadie y de la sueca Revolt, vio la luz la primera revista dirigida al público homosexual del Estado, con especial hincapié en los temas políticos y sociales.

Sin embargo, y debido a las presiones que el régimen franquista ejerció sobre el gobierno galo – la revista se distribuía desde Francia – el magazine AGHOIS tuvo una vida corta: desapareció después de un año y medio, tras haber visto la luz 18 ediciones.

El propio Movimiento Español de Liberación Homosexual (MELH) corrió una suerte similar. A pesar de constituir el origen del Movimiento Gay en España, acabaría por sucumbir a la presión policial, teniendo que suspender las reuniones hacia 1973/74. Tendría que esperar hasta la muerte del dictador – en 1975 – para poder reorganizarse (esta vez bajo el nombre de Front d’Alliberament Gai de Catalunya, FAGC).

Pese a su corta vida y de la presión a la que fue sometida, el papel de AGHOIS/MELH resulta capital para comprender el origen al movimiento gay en España. No en vano, fue la primera organización que consiguió concienciar al colectivo Gay (término que en los años 70 abarcaba a todo el colectivo LGTBI) sobre la necesidad de luchar por sus derechos y lograr su plena aceptación social. Además, refleja la evolución del movimiento gay en el país: partiendo de un modelo homófilo tradicional, como Arcadie (AGHOIS), hasta unir lucha social con la lucha del colectivo, como la Matacchine Society (MELH), al sistema de lucha de masas de los Frentes Populares (FAGC).